Opinión
Las elecciones de mitad de mandato: cómo están las cosas
La Cámara, el Senado y nueve contiendas que conviene conocer antes del 3 de noviembre.
Rotem Oreg-Kalisky1 de noviembre de 2026 · Traducido del hebreo · Publicado originalmente en X
Todavía nos estamos recuperando de nuestras propias elecciones aquí en Israel y tratando de entender qué traerá el mañana, pero las elecciones de mitad de mandato se acercan a pasos agigantados: el 3 de noviembre votarán los últimos estadounidenses que aún no lo han hecho y elegirán el 120.º Congreso de Estados Unidos.
En la Cámara de Representantes, el punto de partida aceptado es que los republicanos perderán su mayoría (ya de por sí estrecha) por una combinación del alza del costo de vida, la impopular guerra en Irán y las obras de remodelación que el presidente lleva a cabo por todo Washington. La gran pregunta es por cuánto. RealClearPolitics (considerado inclinado a la derecha entre los promedios de encuestas) calcula que los demócratas tienen 192 escaños seguros frente a solo 156 seguros para los republicanos, 15 escaños "probables" para los demócratas frente a 12 "probables" para los republicanos, y no menos de 20 escaños que se inclinan por los demócratas frente a solo 14 que se inclinan por los republicanos. En total, 26 escaños en todo el país se consideran realmente competitivos, con posibilidades más o menos iguales para ambos candidatos.
Un cálculo rápido muestra que, aunque los demócratas perdieran todos los escaños competitivos y no ganaran ninguno que se incline o sea "probable" para los republicanos, estos obtendrían solo 208 escaños y aún necesitarían otros diez que se consideran inclinados a los demócratas. Tal vez no sea imposible, pero exigiría un éxito vertiginoso del partido en el poder.
Desconfío un poco de las encuestas (también de las de RCP) y, de forma excepcional, daré un pronóstico, aunque conservador: el resultado final favorecerá a los demócratas por un margen medio-alto, es decir, una diferencia de veintitantos escaños (por poner un ejemplo: 230–205 a favor de los demócratas).
¿Por qué un pronóstico conservador? Sabemos que las encuestas tienden a subestimar la fuerza de los republicanos (aunque, hay que decirlo, sobre todo cuando Trump está en la papeleta), y hay dos temas principales que podrían favorecerlos. Uno es la inmigración, donde el presidente logró cumplir su promesa de cerrar la frontera (y las deportaciones y detenciones de inmigrantes legales, que ocuparon titulares durante semanas en 2025, han desaparecido de la agenda informativa). El otro es la guerra cultural: los demócratas la evitan a toda costa y se centran en una campaña sobre "la vida misma", pero los republicanos tienen buenas razones para volver a sacarla.
Por eso el verdadero acontecimiento político está en el Senado. Allí, la combinación de circunstancias, junto con el hecho de que en este ciclo los republicanos deben defender más escaños, deja a los demócratas en una posición bastante favorable para ganar terreno. Para asegurar la mayoría necesitan cuatro victorias netas (para controlar la agenda y las comisiones), y una mayoría estable requiere cinco, para neutralizar la oposición de John Fetterman (Pensilvania). En este texto repaso algunas de las contiendas clave (aunque esta vez no daré pronóstico), incluido lo que hay que saber de cada una.
1. Alaska
Ya escribí esta semana sobre la inusual contienda de Alaska, entre la candidata demócrata Mary Peltola y el senador en funciones, Dan Sullivan (según RCP, Peltola lidera por 1,2 % de media, y por 3,8 % según Nate Silver). Aunque es un estado profundamente republicano, ya eligió a una senadora moderada, Lisa Murkowski, que vota sistemáticamente en contra de Trump en varios temas clave, y Peltola, que hace una campaña bastante conservadora, también en inmigración y armas, ya representó a Alaska en el Congreso.
Una investigación de The New York Times afirmó que el entorno de Peltola reclutó a otro hombre llamado Daniel Sullivan para confundir a los votantes. Trump pidió que se retirara a Peltola de la papeleta, y el Departamento de Justicia exigió a Alaska anular los resultados si Sullivan pierde. El gobierno estatal, republicano, rechazó la exigencia, pero abrió una investigación sobre si Peltola intervino realmente.
2. Texas
Una de las contiendas más interesantes de este ciclo. Los demócratas están acostumbrados a las decepciones en Texas, incluso con candidatos jóvenes y carismáticos (saludos a Beto O'Rourke), pero esta vez James Talarico podría tener una ventaja importante sobre su rival, Ken Paxton. Paxton, el fiscal general de Texas, fue sometido a juicio político por la Legislatura de Texas (republicana) por una serie de cargos de corrupción, incluido el robo de una pluma de lujo, y está en pleno divorcio. Mientras tanto, los intentos republicanos de presentar a Talarico como un "loco" (incluida la afirmación de que fue internado en un hospital psiquiátrico durante una gripe) funcionan peor: según RCP, Talarico aventaja a Paxton por 1,8 %, y por 2,9 % según Silver.
En las presidenciales, Texas, con sus 40 votos electorales, es el santo grial de los demócratas, pero una victoria en el Senado también podría marcar una buena dirección a largo plazo: Texas es un estado relativamente joven (edad mediana de 36,2 años frente a 39,5 en todo el país) y con un 40 % de hispanos, dos grupos que se desplazaron hacia los republicanos en las últimas elecciones.
3. Kansas
La última vez que Kansas envió un senador demócrata a Washington, Donald Trump aún no había nacido, y esta vez los demócratas podrían hacer historia. Adam Hamilton, un pastor que dirige la iglesia más grande de Kansas, aventaja al senador en funciones, Roger Marshall (por 3,9 % según Silver; no encontré un promedio de RCP).
Entre las razones por las que Kansas entró en juego: la subida de los combustibles, sobre todo del diésel, que golpeó con fuerza al sector agrícola de Kansas (y llevó a Trump a anunciar un plan de ayuda de 8.000 millones de dólares), y el acuerdo para importar carne de Argentina, que según algunas estimaciones perjudicó a la industria cárnica local.
4. Iowa
El "estado de los Hawkeyes" es uno de los bastiones (relativamente) seguros de los republicanos. Por el escaño de la senadora Joni Ernst, que se retira, compite la congresista republicana Ashley Hinson, frente a Josh Turek, miembro de la Cámara de Representantes de Iowa. La contienda es muy reñida: Hinson lidera por 0,5 % según RCP, y Turek por 0,9 % según Silver.
5. Míchigan
Quizá la contienda que más atención ha despertado en Israel, por la candidatura del Dr. Abdul El-Sayed, exdirector de salud del condado de Wayne, frente al excongresista Mike Rogers. El lobby proisraelí y, recientemente, también la rival de El-Sayed en las primarias, Haley Stevens, se han movilizado para intentar frenarlo (Stevens de forma más implícita, sin pedir públicamente que no se vote por él). Por ahora mantiene una ventaja relativamente amplia (3,9 % según Silver, 3,5 % según RCP).
Curiosamente, a veces parece que El-Sayed hace dos campañas distintas. Cuando controla la conversación, su campaña se centra en los temas de "la vida misma", sobre todo el costo de vida y el seguro médico, e intenta demostrar que Rogers sería un instrumento de Trump en el Senado. Pero cuando se le pregunta por su lealtad a la Constitución (pese a ser ciudadano estadounidense), por condenar a los Hermanos Musulmanes o por su actitud hacia Israel, tiende a responder no solo con firmeza sino a veces con verdadera agresividad, hasta el punto de que incluso en Pod Save America, cuyos presentadores no solo lo apoyan como candidato sino que lo consideran un amigo personal, dijeron que ese estilo combativo, que le sale en torno a unos pocos temas concretos, aleja a votantes cuyo apoyo necesita. Cabe suponer que, cuantos más hechos arrastren a El-Sayed hacia esos temas, mayor será el riesgo de que aleje a los votantes indecisos.
6. Maine
Tras la entrada de Graham Platner en la contienda y su posterior retirada, la carrera de Maine perdió algo de presencia en los medios, pero sigue siendo muy reñida: Susan Collins, la republicana que lleva 36 años en el cargo y socia de Murkowski en el "ala moderada" del partido, va por detrás de Troy Jackson, expresidente del Senado de Maine, por 1,4 % (según RCP) y por 2,5 % según Silver.
Puede que Jackson no coquetee con el antisemitismo como Platner, pero ha dicho en varias ocasiones que Israel comete un genocidio en Gaza y que nunca votará a favor de la ayuda a Israel. Que no se trate de un estudiante de pelo azul de Columbia, sino de un leñador relativamente conservador de la América rural, dice algo sobre la pérdida de apoyo de Israel en la clase trabajadora.
7. Ohio
El antiguo "estado tablero de ajedrez", que fue el estado bisagra por excelencia entre 1960 y 2020, giró bruscamente hacia los republicanos en la última década, pero ahora parece al alcance de los demócratas: el exsenador Sherrod Brown aventaja al senador en funciones, Jon Husted (por 2,6 % según RCP y 3,1 % según Silver), nombrado para sustituir a JD Vance a comienzos de 2025. También en la carrera por la gobernación de Ohio, la demócrata Amy Acton aventaja por poco al republicano Vivek Ramaswamy. Si ambos ganan, los demócratas podrían leerlo como una señal para 2028 e intentar devolver a Ohio su condición de estado bisagra.
8–9. Carolina del Norte y Georgia
Aunque ambos son claramente estados bisagra, y ambos votaron por Trump en 2024, los candidatos demócratas lideran con holgura en los dos: en Georgia, Jon Ossoff (considerado un fuerte aspirante a la presidencia en 2028) aventaja por 8,2 % según RCP y 10,4 % según Silver, y en Carolina del Norte Roy Cooper (quizá menos carismático que Ossoff, pero sobre el papel más adecuado para aspirar a la presidencia por ser más conservador y cristiano) lidera por dos dígitos en ambas mediciones.
Sobre lo que significa todo esto, las expectativas y lo que ocurra de cara a las contiendas, escribiré en mi próximo texto.
Fuentes
Las opiniones de esta columna son del autor. Publicada con su permiso.




























